Baños con mucho color






Los baños monocromáticos o aquellos que usan tonalidades oscuras para resaltar sus paredes son realmente bonitos. No podemos negar que se trata de cuartos de baño elegantes y sofisticados. No obstante, no a todo el mundo le gusta este tipo de decoración. 

Existe mucha gente que prefiere llenar de color su hogar, creando estancias llenas de vida en las que la diversión es palpable en todos sus rincones. El baño también puede ser uno de estos lugares. Por este motivo os damos algunos trucos para llenarlo de color.
Si no queremos entrar en obras y simplemente nos apetece dar un aire nuevo a nuestro cuarto de baño, podemos optar por escoger muebles de baño coloridos. Si bien es cierto que normalmente suelen usarse blancos, negros o azules, cualquier catálogo de muebles de baño nos ofrecerá un amplio abanico de colores. Probemos pues con el amarillo, el verde lima o el rosa fucsia.
Podemos acompañar estos muebles con un textil llamativo; y es que no hay mejor forma de cambiar la decoración de una estancia sin gastar demasiado dinero que con los textiles. Podemos comprar toallas, albornoces, cortinas y alfombrillas de baño de mil colores. Incluso, si nos atrevemos, podemos mezclarlos todos ellos en una estantería, creando así un arcoíris multicolor que llenará de vida esta estancia del hogar.

No podemos olvidarnos del chapado; y es que si estamos pensando en reformar el cuarto de baño, tenemos la opción de elegir entre un sinfín de opciones. Podemos escoger un solo color o mezclar varios. Usar un suelo blanco y paredes coloridas o poner un plato de ducha con diferentes formas y texturas. El resultado será maravilloso.
Por último, también podemos aportar colorido con la decoración; y es que aunque se trate de un cuarto de baño, colocar una lámina o cuadro en sus paredes hará que esta estancia del hogar resalte como rincón con personalidad.

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Fotos vía: decoracion2.com arqhys.comcasasdepelicula.blogspot.com.es

Puertas correderas para baño




A la hora de reformar y decorar un cuarto de baño, nos podemos encontrar con uno de los problemas más comunes en esta estancia del hogar, el espacio; y es que no todo el mundo cuenta con la suerte de tener un baño amplio y espacioso. Por norma general, suelen ser de tamaño medio o pequeño. Por este motivo, economizar el espacio es fundamental.

Una de las soluciones más interesantes a la hora de economizar el espacio en el cuarto de baño, es usar puertas correderas.  Estos modelos han ido evolucionando con el paso de los años, incorporando sistemas novedosos capaces de aprovechar cada centímetro de las estancias en las que se colocan.
En los baños o aseos, estas puertas correderas  son realmente eficaces, pues lo cierto es que gracias a ellas podremos aprovechar los 70 u 80 centímetros que se necesitan para el recorrido de una puerta común. Aunque pensemos lo contrario, estos centímetros de más pueden ser determinantes para instalar un sanitario o cualquier otro elemento imprescindible para el aseo diario.

En cuanto al tipo de puertas correderas, podemos optar básicamente por dos. Por un lado encontramos las puertas correderas ocultas.  Estas puertas se ocultan en un hueco en la pared. Si bien es cierto que el sistema es discreto, pues al abrir la puerta queda completamente oculta tras la pared, también es importante saber que este tipo de sistemas necesitan un tabicado especial para ocultar este elemento. Por tanto, necesitaremos un espacio extra que estaremos perdiendo o bien del cuarto de baño, o bien de la estancia contigua.

Otra opción interesante son las puertas correderas vistas. Es un sistema muy sencillo y con excelentes resultados. Normalmente consta de una barra superior que se fija en la pared. Sobre esta barra se colocan las puertas que irán provistas de rodamientos. Quizá quede más a la vista, pero al limitar el espacio a las paredes existentes, nos evitaremos tener que levantar tabiques para esconder la puerta. Además, como podemos observar en las fotos, existen numerosos modelos realmente llamativos que aportarán un plus decorativo a nuestro baño.



Por último,  hay que mencionar la gran cantidad de materiales que podemos encontrar para estas puertas correderas para el cuarto de baño. Normalmente, una opción bastante recurrente suele ser usar el cristal, pues de esta forma aportaremos luz a los aseos más pequeños. Aquellos que casi no cuentan con luz natural. Aun así, existen otras opciones, incluso modelos de puertas antiguas, que sujetas en la pared darán un aire de lo más vintage a nuestros baños. 

Cocinas en rojo, una opción llena de vida




Aunque las cocinas blancas son, a día de hoy, las grandes favoritas, lo cierto es que existen otros colores que pueden aportarnos muchísimo en esta estancia de nuestro hogar, por ejemplo el rojo; y es que este color es realmente vibrante, llamativo y cálido. Una tonalidad impactante capaz de incitar la actividad física proporcionando muchísima vitalidad.
Es el color del amor y la pasión, y por este motivo, no es de extrañar que sea capaz de transmitir tanta energía y fuerza. Por tanto, es ideal para decorar una estancia tan importante como la cocina. Un lugar en el que pasamos muchas horas al día, más aun si se trata de una cocina integrada a otros espacios como el comedor.
Las cocinas en rojo saben combinar sin problema su tonalidad con la mayoría de materiales. Así, usar frontales en rojo combinándolos con electrodomésticos de acero inoxidable será una opción excelente. Aunque también podemos combinarlo con madera o incluso cristal; y es que el rojo es tan versátil que podremos usarlo en cocinas modernas o clásicas, sin importar así nuestros gustos. 

Una opción realmente interesante es mezclar los frontales rojos con mobiliario blanco. De esta forma conseguimos mitigar un poco la fuerza de este color, aportándole además la elegancia propia del blanco.
Asimismo, los negros también combinan estupendamente, creando composiciones realmente sofisticadas.
Evidentemente hay un gran número de tonalidades de rojo. Por este motivo, es importante limitar las gamas más oscuras a los espacios más amplios, usando en los espacios de menor tamaño los tonos más vivos  y con mayor luminosidad. 
Si seguimos prefiriendo las cocinas blancas, podemos colocar la bancada en rojo. De esta forma, el blanco ya no nos parecerá tan monótono.
Además, para aquellos que desean introducir de una forma más sutil el rojo, siempre se puede dar pequeñas pinceladas en las cocinas neutras (blancas, negras o madera) a base de complementos, como cortinas, paños o utensilios de cocina. 

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